Fantas
ía violín Nessum Dorma "Turandot"
Paganini, Wieniawski, Sarasate, Heifetz...todos ellos fueron violinistas que escribieron obras maestras virtuosas basadas en melodías famosas de óperas populares. Se ha dicho que el violín es el instrumento musical que más se parece a la voz humana.
Es por e
llo que no debe sorprendernos el hecho de que aquellos grandes violinistas quisieran darse el gusto con sus óperas favoritas. El elemento común entre sus diferentes arreglos musicales es la propensión a presumir por medio de sus técnicas especiales e individuales. Invariablemente, las melodías
de óperas derivarán en deslumbrantes trucos violinísticos, los cuales constituyen un tradicional objeto de admiración.
Parecería inadecuado simplemente tocar el violín como cantaría un cantante; por ello, sería interesante saber si aquellos violinistas, allá por sus días, sintieron la ne
cesidad de calificar como "popular" o "comercial" las ejecuciones de sus pares, según la dificultad de las mismas y si recurrían a difíciles solos de violín como un método de desafiar las críticas.
Muchos de esos arreglos de violín permanecen firmes en el repertorio de violinistas modernos,
no solo por su rasgo de ser algunas de las más gloriosas melodías de óperas, sinó también porque la inventiva a la hora de escribir las secciones para violín, continúa proporcionando un estimulante desafío para todos.
Vanessa Mae volvió a esa tradición del tiempo de los consagrados viol
inistas para su transcripción de las melodías de la ópera de Puccini "Turandot".
La ópera cuenta la historia de una cruel princesa china cuya belleza era tal que muchos deseaban su mano en matrimonio. Sin embargo, ella insistió en que para alcanzar el éxito, los pretendientes debían respond
er correctamente tres acertijos. Quien fallara en la prueba, sería ejecutado. Muchos hombres murieron por eso.
El príncipe Calaf, héroe de la historia, era el hijo del exiliado Rey de Tartar. Como muchos otros antes que él, Calaf cayó víctima de la belleza de Turandot y, contra todos los con
sejos, se ubicó primero para la prueba de los tres acertijos. Tuvo éxito, pero descubrió que, haber ganado su mano de esa manera no era suficiente para ganar su corazón. Ella trató de echarse atrás sobre lo acordado pero, aunque su padre, el Emperador, insistió en que ella debía cumplir su p
romesa, el príncipe Calaf, muy galantemente le ofreció una chance de evitar el matrimonio.
Con la condición de que ella adivinara su verdadero nombre por la mañana, él la dejaría romper su promesa y ella tendría derecho a ejecutarlo. Inmediatamente, la princesa decretó la prohibición de d
ormir para todos sus súbditos con el objeto de maximizar la ayuda para poder descubrir el nombre de Calaf.
En este punto de la ópera Calaf canta la famosa Nessun Dorma (Nadie debe dormir), proclamando su voto de amor, el que ella sólo podría conocer su nombre de sus propios labios y para enton
ces sería su esposa. Incluso luego de un gran esfuerzo, Turandot no fue capaz de descubrir el verdadero nombre del príncipe Calaf y de esa manera el voto de amor de Calaf se cumplió.
La fantasía abre muy dramáticamente como si testimoniara una ejecución. Los arreglos de Vanessa Mae se entrel
azaron dentro y fuera de algunas de las mas hermosas melodías de ópera, usando diferentes ideas violinísticas. El uso inesperado de sordina (mudo) en la sección intermedia agregó una pintoresca y delicada calidad aún más oriental que el original e hizo la magia de la música, como hace su sen
sitivo tratamiento de "Nessun Dorma" que se construye para la triunfante declaración de amor de los momentos finales.
El trabajo fue estrenado en una extasiada sala llena el 18 de junio de 1997 en el Hampton Court Palace por Vanessa Mae en violín, con la orquesta de la Royal Opera House dirigida
por Viktor Fedotov.
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ños. Pero, Vanessa Mae me ha inspirado para tocar el violin una vez mas, y atravez de bastante practica, yo algun dia podre tocar tan bueno como ella.
én tu talentosa explicación.Saludos
à il silenzio che ti fa mia! Dilegua, o notte! tramontate, stelle! tramontate, stelle! all'alba vincerò! vincerò, vincerò!
tu pure, o principessa,
nella tua fredda stanza
guardi le stelle
che tremano d'amore
e di speranza.
Ma il mio mistero
é chiuso in me, il nome mio nessun saprà! no, no, sulla tua bocca lo dirò quando la luce splenderà!
ò, vinceróóó, vinceeeeeróóó
úsica ya siempre me recordará a tí. Escucharla con los ojos cerrados hará que vuelvas, y volveré a tenerte entre mis brazos, y sentiré tus labios en mis labios. Aunque estés lejos y en otros brazos... te sentiré mía. Que nadie duerma, que preguntes a quien preguntes sólo obtendrás un sent
imiento, el que siento por tí...más tú lo sabes. Nunca te olvidaré y menos ahora que te has convertido en música. Te amo Marian.
ísimo...
gracias puccini
Dalay always our song
bella, bella, bella